Ha irrumpido sin pedir permiso. La inteligencia artificial (IA) ya no es una promesa futurista, es una realidad operativa en los bolsillos y pantallas de nuestros estudiantes.
Los expertos lo advierten: la IA se usará, se les permita o no. El debate se desplaza del control a la mediación. ¿Cómo, para qué y con qué resguardos éticos, políticos y pedagógicos integramos esta fuerza transformadora?
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